El presente informe repasa las políticas de relocalización de familias ubicadas en zonas inundables,
puestas en marcha durante la década pasada, y releva la situación de asentamientos y usurpaciones en la
actualidad, tanto en reservorios como en adyacencias a cursos de agua por fuera de los terraplenes de
defensa.
Luego de las tragedias de los años 2003 y 2007 -producidas una por la crecida del Río Salado y la otra por
lluvias intensas en el transcurso de una semana – fue necesario poner en marcha en la Ciudad de Santa Fe
políticas activas de Gestión del Riesgo Hídrico, que incluyeron la realización de obras de infraestructura,
tanto en desagües, reservorios y estaciones de bombeo, la elaboración de protocolos y planes de
contingencia, la creación de un sistema de monitoreo y alertas tempranas y la relocalización de familias
asentadas en zonas inundables.
En este informe vamos a enfocarnos en una de esas políticas estructurales esenciales para garantizar la
seguridad física de las personas y sus bienes: la reubicación de familias que viven en zonas que
inevitablemente se van a anegar ante eventos hídricos extraordinarios, ya sea que se trate de viviendas
ubicadas en los valles de inundación de los ríos o en zona de reservorios de aguas pluviales.
Habitualmente se han instalado familias en zonas costeras o aledañas a los ríos. En el caso del Paraná esta
situación se produce en Alto Verde y Colastiné por fuera de los anillos de defensas; en el entorno del barrio
El Pozo; en tierras aledañas a la Ruta 168; y en la Vuelta del Paraguayo, que es la zona de mayor
vulnerabilidad hídrica. Hay que sumar situaciones que se han dado en el noreste, en la zona conocida como
Playa Norte.
Por el lado del Río Salado el número de asentamientos suele ser muy inferior pero se da fundamentalmente
en las tierras aledañas al Ex Frígorífico Municipal y unas pocas situaciones puntuales por fuera de los
terraplenes de defensa al oeste de la Ciudad.
En la zona de reservorios del oeste, los sectores que se han visto afectados por usurpaciones son,
fundamentalmente, los identificados con los números 3 y 4, lindantes a los barrios Padre Atilio Rosso, Villa
del Parque, Barranquitas Sur, Barranquitas Oeste y Pro Mejoras Barranquitas. También los reservorios del
Noreste, en la zona conocida como Bajo Judiciales.
Durante la década pasada el Municipio puso en marcha una muy activa política de relocalización de familias
ubicadas en áreas de riesgo.
Las familias asentadas en los reservorios del oeste y de la zona de Bajo Judiciales fueron reubicadas
prácticamente en su totalidad. En igual sentido las ubicadas en asentamientos en torno al ex Frigorífico
Municipal y en los sectores no defendidos del noreste en la zona de Playa Norte. Y asentamientos aledaños a
la Ruta 168 (en particular en la zona del Megamercado) fueron también trasladados.
En el presente informe se repasan esas acciones de relocalización y la situación en la que esos mismos
sectores se encuentran en la actualidad, partiendo de la premisa de que ante el avance de las obras de
infraestructura en la trama urbana, y ante eventos hídricos intensos, la casi totalidad de evacuados se
producirían en estos sectores.
Dicho de otra manera: en la Ciudad de Santa Fe la mejor forma de evitar evacuaciones masivas es evitar la
radicación de familias en zonas inundables y poner en marcha políticas de relocalización.
ASENTAMIENTOS EN EL BORDE OESTE
1. PADRE ATILIO ROSSO
En este sector de la Ciudad a partir del año 2012 se trabajó con el Movimiento Los Sin Techo.
El Municipio aportó los recursos para realizar los movimientos de suelo, extrayendo tierras del reservorio
para producir el alteo de los sectores aledaños, de manera de obtener lotes donde radicar las familias que se
encontraban habitando en el interior del reservorio, además de obras de infraestructura como calles,
cordón cuneta y veredas. De esta manera, además, se consolidó un claro “borde urbano” a una altura
segura, que funciónó como delimitación del reservorio.
Unas 80 familias fueron relocalizadas en este sector.
Según se puede observar las imágenes satelitales, a fines de 2019 todas las familias que vivían en el
reservorio habían sido trasladadas.
A partir del 2020 los reservorios fueron usurpados con nuevos asentamientos. En la actualidad, más de 60
familias se encuentran viviendo en el reservorio en condiciones muy precarias.

2. BARRANQUITAS SUR
A partir del año 2016 se puso en marcha un proceso de relocalización de familias que habitaban en el
reservorio adyacente al barrio, en un proceso similar al de Padre Atilio Rosso.
El Municipio llevó adelante las tareas para la extracción de suelo del reservorio para el alteo de las tierras
donde se construyeron las viviendas y las obras de infraestructura urbana, que fueron solventadas con
recursos del Plan Nacional de Hábitat. Las obras incluyeron demarcación de calles, cordón cuneta,
iluminación, agua potable, y la construcción de una “costanera” de cierre de la trama urbana sobre el
reservorio.
La construcción de las viviendas fue realizada por el Movimiento Los Sin Techo, con fondos aportados por el
Tesoro Provincial.
Cerca de 50 familias fueron relocalizadas en este sector.
Según se observa en las imágenes satelitales en el 2019 se había culminado el proceso con el reservorio sin
presencia de construcciones.
En la actualidad se pueden observar unas 60 familias asentadas en el reservorio.

3. PRO MEJORAS BARRANQUITAS
En el año 2017 se inició un proceso de similares características a los puestos en marcha en Padre Atilio Rosso
y Barranquitas Sur.
Aquí también con recursos del Plan Nacional de Hábitat, el Municipio financió la excavación de los
reservorios, para el alteo de tierras destinados a la construcción de viviendas y una calle/costanera de cierre
de la trama urbana sobre el reservorio, además de otras obras de infraestructura urbana.
Asimismo, el Movimiento Los Sin Techo tuvo a su cargo la construcción de las viviendas con recursos de la
Provincia.
Unas 60 familias fueron relocalizadas. Y el reservorio había quedado libre de intrusiones.
A partir del año 2020 comenzó un proceso de asentamientos irregulares. Y en la actualidad
aproximadamente más de 50 familias se encuentran viviendo en el reservorio.
(En la imagen se puede apreciar que en la manzana ubicada al norte que ya estaba alteada al año 2019, con
posterioridad el Movimiento Los Sin Techo continuó construyendo viviendas para unas 20 familias más. Las
viviendas que se encuentran al norte de esa manzana también son asentamientos en zona de riesgo hídrico).

ASENTAMIENTOS EN RESERVORIO DEL NORESTE – BAJO JUDICIALES
A partir del año 2016 con financiamiento del Plan Nacional de Hábitat se construyeron 60 viviendas con
todas las obras de infraestructura necesarias, en el barrio Nueva Esperanza Este (en el ámbito de la Vecinal
La Esmeralda) destinados a familias que vivían en la zona de reservorios del Noreste conocida como Bajo
Judiciales y en la zona de “Playa Norte” (en este caso en el valle de inundación no defendido del Río Paraná).
Estas relocalizaciones se sumaron a otras 22 que se habían realizado en el año 2009.
Hacia el año 2019 solo había quedado una construcción precaria sin relocalizar. En la actualidad pueden
apreciarse unos 15 asentamientos en zona de riesgo.

ASENTAMIENTOS POR FUERA DE LAS DEFENSAS DEL RÍO SALADO
En la zona aledaña al Ex Frigorífico Municipal se han producido asentamientos irregulares,
fundamentalmente al sur de la continuación de Teniente Loza y en tierras ubicadas al oeste de dicho
establecimiento. Todo este sector se encuentra por fuera del anillo de defensas del Oeste de la Ciudad, en el
valle de inundación del Salado y, por lo tanto, se ve afectado por las crecidas del Río.
Con recursos del Plan Nacional de Hábitat a partir del año 2017 se comenzó la construcción de viviendas en
tierras municipales ubicadas al oeste de la Vecinal Loyola, en un Barrio que se denominó “Jesuitas”. Con
fondos nacionales se financió la construcción de viviendas y con fondos provinciales se financiaron las obras
de infraestructura del barrio.
En total se construyeron 140 viviendas que sirvieron para localizar a familias asentadas en el entorno de Ex
Frigorífico, pero también a otras familias de barrio Loyola. (Cabe señalar que, en la zona, luego se siguió
avanzando con nuevas viviendas construidas por el Movimiento Los Sin Techo).
Hacia el año 2019 habían sido trasladadas todas las familias que se enontraban en situación de riesgo en la
zona del Ex Frigorífico. A partir de 2020 se inició un nuevo proceso de asentamientos y en la actualidad se
estima que unas 40 familias se encuentran viviendo en forma irregular.

ASENTAMIENTOS POR FUERA DE LAS DEFENSAS DEL RÍO PARANÁ
1. ALTO VERDE
En Alto Verde se han producido asentamientos, en estos últimos años, por fuera del anillo del defensa, hacia
el este del Distrito.
En total, en todo el recorrido de la defensa, se pueden contabilizar más 30 familias viviendo en situación de
riesgo.
En las imágenes solo se muestra un sector del Distrito costero.
Asimismo, se puede apreciar en la imagen, ya dentro del anillo defensa, cómo la zona del canal/reservorio
aledaño a la Estación de Bombeo ha sido invadido con nuevas construcciones, lo que afecta la capacidad de
contención de líquidos pluviales y, a su vez, coloca a estos asentamientos en situación de vulnerabilidad.
2. COLASTINÉ
En ciertos sectores de Colastiné en los últimos años se han producido asentamientos y construcciones por
fuera del anillo de defensa. En particular, hacia el este sobre la costa del Río Colastiné.
La particularidad en este sector es que, en algunos casos, se trata de viviendas más precarias donde habitan
familias, pero en otros se han construido edificaciones de dimensiones importantes, incluso con piletas, que
son utilizadas como casas de fin de semana.
En la imagen se puede apreciar el sector que más ha padecido estas usurpaciones, aproximadamente entre
calle Las Macluras y Los Algarrobos.
En la imagen se pueden observar unas 25 construcciones por fuera del anillo de defensas, pero en toda la
extensión de Colastiné el número es muy superior. Incluso, existen algunas pocas usurpaciones hacia el
oeste, sobre la Laguna Setúbal.

CONCLUSIONES
Santa Fe es una Ciudad que ha realizado importantes avances en obras estructurales para protegernos de las
crecidas de ríos y las precipitaciones intensas. Esas obras han disminuido notablemente las posibilidades de
que se produzcan episodios de inundaciones y evacuaciones masivas como los vividos en los años 2003 y
2007.
Hace más de 10 años que la Ciudad no tiene evacuados por lluvias. Y los damnificados por la crecida del río
Paraná, a principios del año 2016, fueron algo más de 600 personas (un porcentaje importante en la Vuelta
del Paraguayo).
Si bien es necesario seguir avanzando con las obras de desagües que aún no se han concretado – conforme al
Plan Director elaborado por el INA (Instituto Nacional del Agua) – el principal desafío en los próximos años es
poner en marcha políticas de relocalización de las familias que viven en zona de riesgo, porque es allí donde
se concentran las mayores afectaciones y altas probabilidades de tener que implementar acciones de
evacuación masivas.
A lo largo de la década pasada, a la par de la concreción de importantes obras hídricas de infraestructura, el
Municipio pudo implementar políticas exitosas de reubicación de familias, como en los casos descriptos en
los Barrios Padre Atilio Rosso, Barranquitas Sur, Barranquitas Oeste, Bajo Judiciales, Playa Norte y la zona
aledaña al Ex Frigorífico Municipal.
Lamentablemente, el Estado municipal, con posterioridad, no pudo garantizar que los territorios
desalojados (fundamentalmente reservorios) pudieran mantenerse libre de asentamientos y usurpaciones.
Pero, a pesar de los retrocesos, es necesario seguir insistiendo con estas políticas de relocalización,
aprendiendo de las experiencias vividas y de lo que se hizo bien y lo que se hizo mal.
El Municipio debe proyectar un plan de acción, sabiendo que el proceso puede llevar años y, como ya
sucedió en la década pasada, debe convocar a un esfuerzo compartido tanto de los gobiernos nacional y
provincial, así como de la cooperación internacional y el trabajo de la comunidad a través de asociaciones
como el Movimiento Los Sin Techo.
En este sentido, es una buena noticia el reciente anuncio del Municipio santafesino acerca del reinicio de las
obras para continuar con el alteo de tierras y delimitación de una calle de cierre con los reservorios en
Barranquitas Sur, para reubicar a las familias que se encuentran viviendo en situación de vulnerabilidad
hídrica.
Ese es el camino, y a pesar de los retrocesos, es necesario insistir con políticas que disminuyan el riesgo
hídrico y garanticen la seguridad de las familias; la experiencia nos indica que es posible hacerlo.
(*) Informe elaborado con por SEMBRAR – CENTRO DE ESTUDIOS y el equipo del Diputado José Corral.
Coordinación: Carlos Pereira.
















